Depen

  • Familiares con Alzheimer.
  • Personas incapacitadas por accidentes de tráfico
  • Personas incapacitadas por enfermedades (por ejemplo un ictus…)


Cada vez son más las personas dependientes y en los últimos años muchos jóvenes han pasado a engrosar estas listas. Enfermedades, accidentes con la bici, el coche o la moto hacen que la edad carezca de importancia en estas situaciones.

Tener un dependiente en el núcleo familiar es un golpe emocionalmente muy duro pero también lo es económicamente. Posiblemente nuestros padres o nuestra pareja no nos dejen tirados e intenten sobrellevar la situación y ayudarnos en la medida de lo posible. No obstante, esta situación supone un gasto, desgraciadamente muy alto, que soportan las familias casi en su totalidad.

Marta siempre iba al trabajo en coche pero una mañana un conductor se saltó un stop con la mala suerte de impactar contra su vehículo. Afortunadamente sobrevivió a la operación pero su columna se vio demasiado afectada por el golpe y ha quedado paralítica. Su marido Juan y su hijo Alfonso se han hecho cargo de ella. Ella dejó de trabajar por lo que su hijo dejó los estudios y buscó trabajo para ayudar a su padre a pagar las facturas. Tuvieron que pedir un préstamo para habilitar toda la vivienda y que Marta pudiera desplazarse con la silla de ruedas por todas las estancias. Reformaron también cocina y baño. Mientras trabajan, una persona acude a ayudar a Marta 5 horas al día. Todo esto ha supuesto unos gastos que han hecho que Pedro y Alfonso sacrifiquen sus sueños para ayudarla. ¿Queremos que nuestros seres queridos se vean en esta situación?

Aun peor, imaginemos que Marta estuviera ya divorciada y no hubiera tenido hijos ni familiares que pudieran ayudarla en el momento del accidente. Estaría totalmente sola. En ningún caso podría tener una vida digna.

Muchos de vosotros habréis tenido que cuidar alguna vez de un ser querido cuando ellos ya no han podido hacerlo por sí mismos y si no lo habéis hecho, seguro que conoces gente que sí ha pasado por eso. Ya sabéis el sacrificio que supone en todos los sentidos.

¿A que te gustaría disponer de una indemnización si esto te ocurriera para poder decidir cómo llevar tu vida y no convertirte en una carga para los demás? ¿A que no querrías que tus hijos, hermanos… sacrificaran su vida por ti? ¿A que no te gustaría estar sol@ y sin recursos en esta situación?

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A un precio increíble. Además, ante la incidencia de estos casos, es desgravable hasta el 56% del precio en tu declaración de la renta.